ISBN: 978-987-4162-22-9 / 254 páginas / 23 x 15 cms / El Viejo Árbol, 2020 / Damián Martino
“...Tú, que has probado el cáliz del desamor, despierta. No hay de los hijos quien a ti se parezca. A ti te consuela el Dueño de tu ser. La compasión que brota de tu corazón es la misma que la de tu Padre. Tus consuelos, Hijo, vendrán del Cielo. Tú eres mi Hijo porque mis ojos han contemplado tus bellas acciones y mis oídos escucharon tus pedidos de amor, entonces, esta es mi gloria, el saberte entre los pequeños siendo el más grande de todos. Tendrás sed de mí, pero aun así en la noche y en la soledad, brillará tu rostro y restaurarás el amor. Muestra mi rostro en el tuyo y restaurarás vidas..."
A través de los amorosos mensajes que el Padre le obsequia al Guerrero, este último busca que todos profundicemos en la estela de su luz, la que procede del Uno y, logremos, de este modo, transformarnos en un puente que conecta Los Cielos con la Tierra, reconociendo que el perdón y el amor son las virtudes más nobles en las cuales debemos trascender con el fin de perseverar en la iluminación de nuestra alma.

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