ISBN: 978-987-4162-15-1 / 388 páginas / 23 x 15 cms / El Viejo Árbol, 2020 / Damián Martino
“A todos he entregado amor. A todos les he dado un corazón puro, pero sus pies resbalan cuando permiten que aquello que no es mío se apodere de sus corazones. Sufren por toda injusticia fuera de ellos, pero no atienden su propia injusticia: la de no permitirse amar. Entonces, se levantan con soberbia ante mí, usando el orgullo como joyas. Sus vestidos tienen el color de la violencia y sus corazones que yo amé con pureza, ahora están llenos de ambición. Y tú, Ángel, ¿me preguntas de qué sirve un corazón puro y las manos limpias si ellos maltratan a quien tanto amo? Penetra en mi espíritu y comprende amando lo que desea mi corazón. Yo les di libertad y ellos se arrojaron y se lanzarán al abismo. He estado contigo todo el tiempo, te tengo de la mano y no te soltaré. Aquí en Los Cielos soy yo, y dentro de ti, amo. Los que se alejan de mí se pierden, pero no tengo sentencias con ira, mi respuesta eternamente es Mi Luz, mi Niño muy amado, a quien tanto nombras y de quien deseas hablar. Entonces, Ángel, le dirás a mi Guerrero: “Combatirás los miedos de la noche, la flecha disparada en el día, la peste en las tinieblas, los azotes que desafían a la luz del Sol. Hallarás bajo las alas de los Ángeles el amparo y sus plumas te darán consuelo. La lealtad de mis hermosos alados será una armadura, y ellos cantarán un canto que solo contiene tu nombre. En su vuelo te elevarán y entonces tu amor se esparcirá hasta los confines de mi Creación.” Bendito seas, alma mía, Mi Luz Majestuosa, porque todos serán liberados en ti, contigo y por ti.”

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